
Las señales son faros que iluminan la conciencia. Indican el sitio en que nos encontramos, el lugar de donde procedemos, el rumbo hacia donde dirigirnos cuando llegamos a un cruce de caminos… Los prodigios convocan a la imaginación y a la sorpresa que dejamos pasar cuando nos atrincheramos en rutinas y en modos de pensar habituales.